• El hombre sin rostro

Este es un proyecto fotográfico que gira en torno a los espacios propios de la modernidad urbana en los que el contacto entre las personas es efímero . Basado en el concepto de «no lugar» (como ha sido planteado por Marc Augé) juega a representar por medio de imágenes y el lenguaje propio de la fotografía; la despersonalización, la velocidad y la soledad propias de aquellos entornos en los que nos movemos a diario golpeándonos y rozándonos unos a otros y otras pero sin ser capaces de encontrarnos y tocarnos de manera real o al menos significativa.

Es un homenaje a esta forma de vida en la que hemos reducido nuestras esferas de privacidad para llegar tan solo a obtener nuevas corazas que nos aislan cada vez más de nuestros semejantes. Es una denuncia de nuestra apatía respecto a la forma en como nos movemos encajonados y aislados a pesar de la cercanía física.